1. VISTA GENERAL DE LA
ECONOMIA TURCA
2. PAPEL ECONOMICO, POLITICO Y ESTRATEGICO DE TURQUIA
3. REFORMAS ESTRUCTURALES RECIENTES EN TURQUIA
4. OPORTUNIDADES DE INVERSION EN EL SECTOR PUBLICO DE
TURQUIA
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2. PAPEL ESTRATEGICO, POLITICO Y ECONOMICO
DE TURQUIA
Tras la conclusión
de la Guerra Fría, Turquía se ha trasladado de la periferia
de Europa al centro de la nueva realidad política y
económica de Eurasia. Esta región, que abarca Asia Central,
el Cáucaso y los países del Mar Negro, son foco de creciente
atención no sólo por su potencial como una de las áreas de
producción de energía más importantes del mundo, sino por
su posición como corredor de transporte entre el Este y el
Oeste. La relativa importancia política, económica y
medioambiental del Este continuará creciendo, y las
economías occidentales se verán afectadas de manera
creciente por las políticas y actuaciones de nuevos actores.
Turquía es un
país pivote en Eurasia. En un futuro cercano, Turquía
pondrá a disposición del mundo las enormes reservas de crudo
y gas natural del Mar Caspio. La firma reciente de diversos
instrumentos internacionales durante la Cumbre de la OSCE que
tuvo lugar en Estambul en noviembre de 1999 en relación con
el oleoducto Bakú-Ceyhan, prevé la finalización de esta
ruta para el año 2004 y aumenta la importancia estratégica
de Turquía al situar al país en su camino para convertirse
en una importante terminal de energía en los próximos años.
Turquía llevará
prosperidad a la región a través de relaciones bilaterales,
y de planes de cooperación regionales y multilaterales. Sin
duda el sector privado desempeñará una función clave en
este proceso. El crecimiento en prosperidad resultante hará
que desaparezcan numerosos problemas políticos y sociales que
existen actualmente en la región. Turquía ha puesto en
marcha recientemente la idea de un pacto de estabilidad para
la delicada zona del Sur del Cáucaso.
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Turquía ha
contribuido a mejorar las relaciones económicas y comerciales
en la región, y ha establecidos también nuevos vínculos
educativos y culturales con los países de su entorno y de
más allá. En este contexto, Turquía ha facilitado 20.000
becas aproximadamente a estudiantes de países de la región.
Además, un importante número de estudiantes de los países
balcánicos y del Cáucaso, de las Repúblicas de Asia Central
y de otras partes del mundo ha recibido formación por
expertos militares turcos, bien en academias militares de
Turquía o en sus países de origen. Así, en el último
decenio, 3.629 militares procedentes de 30 países diferentes
han finalizado su formación con éxito. Asimismo, 1200
cadetes están formándose actualmente en academias militares
turcas. También se ha facilitado las mismas oportunidades a
miembros de las fuerzas de policía de algunas Repúblicas de
Asia Central, y de Bosnia-Herzegovina. En total, 500 policías
han recibido formación en Turquía.
Asimismo, el
gobierno turco ha contribuido a la creación de varias
escuelas a diferentes niveles y universidades en la región,
desde los Balcanes hasta la Federación Rusa, desde el
Cáucaso hasta Asia Central.
Paralelamente,
fundaciones y ONG turcas han intensificado sus actividades por
todo el mundo. Han abierto 154 escuelas en 34 países de
regiones próximas y lejanas, tales como Tanzania, Cambodia,
Tailandia, Australia, la Federación Rusa y Mongolia.
El valor total de
los créditos que Turquía ha asignado a las Repúblicas de
Asia Central se cifra en torno a 1.5 mil millones de dólares.
Desde 1992, el volumen comercial con esta región ha alcanzado
los 5.6 mil millones de dólares. El volumen total de las
inversiones turcas en la región excede los 6 mil millones de
dólares. Los constructores turcos están llevando a cabo
proyectos en las Repúblicas de Asia Central, la Federación
Rusa y el resto del mundo por valor de 40 mil millones de
dólares. Emplean a más de 50.000 personas en 39 países
repartidos por todo el mundo.
Ciertamente, los
empresarios e inversores turcos han venido trabajando en una
vasta geografía que se ha abierto tras finalizar la Guerra
Fría. Las inversiones turcas y la creación de empresas
mixtas han experimentado un notable crecimiento en los
Balcanes, Rumania, Bulgaria, Macedonia y Croacia, por ejemplo,
así como en los países de Asia Central y el Cáucaso.
Turquía está
decidida a mantener su alta tasa de desarrollo económico
durante las dos próximas décadas. El Proyecto de Anatolia
Sudoriental (GAP) está ya operativo en gran medida y estará
totalmente en funcionamiento en los próximos años. Es el
proyecto de desarrollo más ambicioso que se haya acometido
jamás en la República de Turquía moderna. El GAP requiere
inversiones por valor de unos 32 mil millones de dólares,
habiéndose invertido ya el 42% de este total.
La oficialización
de la candidatura de Turquía para su adhesión a la UE como
miembro de pleno derecho hará sin duda que Turquía aumente
su participación en el mercado del turismo mundial. Así
mismo, los recientes incentivos facilitados al sector privado,
junto con otras medidas económicas recientes del gobierno
favorecerán un mayor crecimiento de las inversiones en
materia de turismo y potenciarán el sector. Ciertamente, el
turismo se encuentra entre las áreas de inversión más
atractivas de Turquía.
El papel político
y económico de Turquía en la región aumentará en los años
venideros. A esta tendencia contribuirán los siguientes
factores:
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El redescubrimiento de la "Ruta de
la Seda", que atraviesa Turquía, como ruta comercial
de importancia;
-
La selección de Turquía por parte de
las corporaciones multinacionales para establecer sus
sedes regionales;
El creciente atractivo de Turquía para el
inversor extranjero;
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Una población que es actualmente de 65
millones de habitantes, y que en el 2020 será de 80
millones, con un poder adquisitivo importante;
-
Los encantos de sus innumerables
destinos turísticos y el desarrollo de la industria
afín;
-
El papel puntero de Turquía en los
foros de cooperación regionales tales como la OCE
(Organización para la Cooperación Económica) y el CEMN
(Cooperación Económica del Mar Negro) y;
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Las perspectivas de desarrollo de
Turquía en el campo de la tecnología.
Durante los
últimos setenta y cinco años, Turquía ha sido un modelo a
seguir por otras naciones por su sistema democrático laico.
Turquía continuará centrando sus energías en la
potenciación de los valores democráticos y libertades
individuales y promoviendo la liberalización económica y la
prosperidad en la región y más allá. Por todas estas
razones, Turquía no sólo permanecerá siendo de suma
importancia para la prosperidad y estabilidad de su propia
región, sino que también será un protagonista significativo
en el ámbito global.